header-area-background-wrapper
Menú
site-banner
center-left-menu

¿Cómo funciona?

1 min de video
center-right-menu

Crear una sociedad con fines hereditarios

Un particular con un elevado patrimonio y una cartera de inversión diversa —tanto si la misma consta de acciones, bonos, obras de arte, propiedades inmobiliarias, efectivo u otros productos de inversión— sería un candidato adecuado para la constitución de una sociedad offshore, sobre todo si dicho particular estuviera pensando en dejar cualquiera de estos activos a sus hijos, cónyuge u otros familiares.

Las sociedades offshore se utilizan frecuentemente para la planificación de herencias y para reducir significativamente los costes legales y el tiempo que conlleva la validación del testamento. Si una sociedad offshore se utiliza para mantener propiedades inmobiliarias, por ejemplo, al fallecimiento del beneficiario efectivo de la empresa (asumiendo que el beneficiario efectivo sea también accionista de la compañía), la sociedad se transferiría al nuevo propietario/accionista según se estipule en el testamento de la persona fallecida.

Además, puede establecerse un fideicomiso o fundación —por ejemplo, en Panamá— junto con la sociedad offshore con el fin de mantener las acciones de dicha empresa, lo que puede conllevar ventajas fiscales adicionales en el país de residencia del beneficiario efectivo. Por otro lado, este método también simplifica los procedimientos y reduce los costes asociados con las leyes de sucesión en caso de fallecimiento del cliente.

Para un ciudadano británico que no esté domiciliado en el Reino Unido, por ejemplo, una sociedad offshore sería ideal para mantener sus activos y propiedades inmobiliarias internacionales. En el Reino Unido, los residentes cuyo domicilio permanente está fuera de dicho país no están sujetos al impuesto de sucesiones sobre el valor de sus propiedades si éstas se mantienen en el extranjero, lo que supone una clara ventaja para los herederos de su patrimonio.

Asimismo, las sociedades offshore ofrecen una mayor confidencialidad, ya que muchas jurisdicciones offshore no tienen registros mercantiles de carácter público. Además, las sociedades offshore pueden constituirse con un consejero y/o accionista representante, que puede actuar en nombre del beneficiario efectivo, con lo que el nombre del propietario no aparece en los documentos corporativos de la sociedad, lo cual se traduce en todavía más privacidad.

Una vez se ha constituido la sociedad offshore, puede abrirse una cuenta bancaria internacional a nombre de la empresa, y a esta cuenta pueden añadirse los otros accionistas de la sociedad, si fueran los herederos y si tal fuese el deseo del predecesor. Esto simplifica la toma de control de la cuenta bancaria una vez el predecesor ha fallecido y las acciones de la sociedad se han transferido.

SFM trabaja en 15 jurisdicciones distintas y ofrecemos a las empresas la posibilidad de constituir una sociedad offshore en tan sólo 24 horas, seguida de la apertura de una cuenta bancaria internacional en cuestión de días.

SFM puede gestionar por usted todos los procesos de constitución de la sociedad y apertura de cuentas bancarias de principio a fin. Ofrecemos un único lugar para todas sus necesidades de servicios corporativos y de apertura de cuentas bancarias. Para comenzar el proceso hoy mismo, cumplimente un formulario de solicitud online en el siguiente enlace: SOLICITAR AHORA

 

Incorpore su propia empresa